Y el mundo volvió a girar y a cobrar sentido.
Y volvieron a estar afinados mis latidos.
Porque ahora sé que el tiempo es corto y no hay que vivir de recuerdos.
Y que la vida es lo que hago, no lo que ya dejé hecho.
Este blog nace un 23 de febrero, fecha en que someto mi vida a un golpe de estado.