lunes, 2 de marzo de 2009

TEN PACIENCIA


"Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes."



Existen acontecimientos de mi vida pasada que son traumáticos. Me arrepiento de situaciones, de hechos, de actitudes, de omisiones..... no puedo cambiar el pasado, pero si que puedo aceptarlo, aprender de él y seguir adelante pensando que cada nuevo día se presenta como una nueva oportunidad de ser mejor persona, de ser feliz y hacer feliz a los que me rodean.



¿Has observado la actitud de los pájaros ante las adversidades? Están días y días haciendo su nido, recogiendo materiales, a veces traídos de largas distancias… Y cuando ya está terminado y están listos para poner los huevos, las inclemencias del tiempo, la obra del ser humano o de algún animal lo destruye y tira por el suelo lo que con tanto esfuerzo se logró. ¿Qué hace el pájaro? ¿Se paraliza, abandona la tarea? De ninguna manera. Vuelve a comenzar una y otra vez, hasta que en el nido aparecen los primeros huevos. A veces (muchas veces) antes de que nazcan los pichones algún animal, un niño, una tormenta, vuelve a destruir el nido, pero esta vez con su precioso contenido. Duele recomenzar desde cero…Pero aún así el pájaro jamás enmudece, ni retrocede, sigue cantando y construyendo, construyendo y cantando. ¿Has querido decir basta, no vale la pena el esfuerzo, esto es demasiado para mí? ¿Estás cansado de recomenzar, del desgaste, de la lucha diaria, de las metas no logradas cuándo estabas a punto de lograrlo? Así te golpee la vida una vez más, no te entregues nunca, pon tu esperanza al frente y arremete. No te preocupes si en la batalla sufres alguna herida, es de esperar que algo así suceda. Junta los pedazos de tu esperanza, ármala de nuevo y vuelve a arremeter. No importa lo que pase…no desmayes, sigue adelante. La vida es un desafío constante pero vale la pena aceptarlo, y sobre todo... NUNCA DEJES DE CANTAR.




ME LO CONTARON


Hace tiempo, una gran amiga, una persona muy especial para mí, me contó, mirándome a los ojos, este relato que aquí deposito en la esperanza de que a pesar del transcurso del tiempo nunca lo olvide y es que, hay personas que no cambian, no cambian porque no quieren, no cambian porque no sienten que estén equivocados, no cambian porque no conocen lo que es la empatía y ponerse en el lugar de los demás.


Un escorpión, que deseaba atravesar el río, le dijo a una rana:-Llévame a tu espalda.-¡Qué te lleve a mi espalda! -contestó la rana- Ni pensarlo. Te conozco. Si te llevo a mi espalda, me picarás y me matarás.-No seas estúpida-le dijo entonces el escorpión- No ves que si te pico te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré.Los dos animales siguieron discutiendo hasta que la rana fue persuadida. Lo cargó sobre su resbaladiza espalda, donde él se agarró y empezaron la travesía.Cuando estaban en medio del gran río, allí donde se crean los remolinos, de repente el escorpión picó a la rana. Ésta sintió que el veneno mortal se extendía por su cuerpo y, mientras se ahogaba, y con ella el escorpión, le gritó:- ¿Por qué lo has hecho? Es irracional…-No pude evitarlo-contestó el escorpión antes de desaparecer en las aguas- Es mi naturaleza.
(Holanda, 14 años sin tí es toda una vida, allá donde estés......., gracias por velarme)