
Para poder solucionar nuestros problemas, el primer paso, el primordial, es reconocerlos y ser conscientes de la existencia de los mismos de lo contrario una y otra vez caeremos en ellos. Una vez llegados a ese punto hemos de afrontarlos, no esconder la cabeza, buscar una solución. Nos encontraremos con que algunos de nuestros problemas no tienen solución (los menos) pero para aquellos que la tengan y por muy empinado que nos parezca el camino, hemos de ir paso a paso, bien firme, para solventarlos. Es un pasito más para la felicidad.
FASE 1ª: Bajo por una calle y hay un hoyo grande. Yo no lo veo y caigo en él. Es profundo y oscuro. Tardo mucho tiempo en lograr salir. No es mi problema.
FASE 2ª: Bajo por la misma calle. Hay un hoyo grande y lo veo, pero caigo de nuevo en él. Es profundo y oscuro. Tardo mucho tiempo en lograr salir. Todavía no es mi problema.
FASE 3ª: Bajo por una calle. Hay un hoyo grande, y lo veo, pero todavía caigo de nuevo en él. Ha llegado a ser un hábito. Pero ya voy aprendiendo a salir rápidamente del hoyo. Reconozco mi problema.
FASE 4ª: Bajo por una calle. Hay un hoyo grande. Lo rodeo. Busco solución a mi problema.
FASE 5ª: Bajo por una calle diferente. Soluciono mi problema
