martes, 24 de febrero de 2009

TREN A NAVACERRADA


He rescatado este texto que estuvo guardado en mi carpeta de maleante universitario durante mucho tiempo. Desconozco el autor pero me acuerdo perfectamente de cuando lo leí por primera vez y sentí la necesidad de guardarlo.

La vida no es más que un viaje en tren: lleno de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables en algunos embarques y profundas tristezas en otros (...) De las personas que tomen ese tren, habrá quienes lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristreza en el viaje, y habrá otros que, circulando por el tren, estarán siempre listos para ayudar a quien lo necesite. (...) Muchos al bajar dejan una añoranza permanente, otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son más queridos, se alojan en vagones distintos al nuestro y, por lo tanto, se nos obliga a hacer el trayecto separados de ellos (...) desde luego, no se nos impide que durante el trayecto recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos... pero es posible que cuando lleguemos ya no podamos sentarnos a su lado, pues habrá otra persona ocupando el asiento... No importa!! el viaje se hace de este modo: lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas...pero jamás regresos.El gran misterio, al fin, es que no sabemos en qué estación nos bajaremos, mucho menos dónde bajarán nuestros compañeros, si siquiera quién se sentará a nuestro lado... (...) Me quedo pensando si cuando baje del tren sentiré nostalgia...creo que sí. Separarme de algunas personas que conocí en el viaje será doloroso... pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verles llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.A los que sois parte de mi tren....FELIZ VIAJE! "