
Quería regalarte esto por que me dices que la luna está triste, por que hoy es un día muy especial, por que ayer nació otro hijo de la primavera, por que tu eres así y por que yo quiero.
Por mi vida han pasado mujeres a las que he dedicado años cuando ni siquiera se merecieron que les dedicase días, a las que hamé, si, así con “h”, por que fue un error. He tenido que esperar más de cuarenta años para conocer a la mujer con la que quiero disfrutar mi vida, a la mujer a quien me entrego sin temor, a la que ofrezco para siempre un gran pedazo de mi alma, la mujer que refleja mi alegría y la personificación de la sensatez, la sencillez y la cordura.
Es posible que nunca te haya dado las gracias como te mereces por permitirme nadar en tu corazón, por querer viajar junto a mi y ser mi compañera de vida, pero es que quizá “gracias” sea una palabra escasa para expresar todo lo que quisiera transmitirte. Desearía inventar a tu lado un idioma con el que expresar lo mucho que te quiero.
