viernes, 25 de junio de 2010

COMIENZA EL VERANO


"-Te querré por siempre jamás. No importa la adversidad. Contra qué o quiénes tenga que luchar. Sacrificaré mi vida por estar un minuto más a tu lado…

-¿Vendrás esta tarde a buscarme?

- ¡Si llueve no!"



Seguro que alguna vez todos, tarde o temprano, topamos con alguien así, personajes de palabra fácil, habilidosos circunloquios y, floridas expresiones, en las que cobardemente encubren su verdadera personalidad llena de falsedad, mezquindad e insustancialidad. Con el paso del tiempo y no sin antes algún que otro tropiezo aprendemos a desenmascarar con más o menos habilidad a esos personajes, ya sea en el ámbito laboral, familiar, sentimental...

La experiencia y los golpes me han hecho ser precavido e incluso a veces desconfiado lo cual produce que hoy por hoy me cueste un poco más abrirme a la gente que voy conociendo ya sean compañeros de trabajo, amigos, , ilustres personalidades o variopintos personajes de la farándula, pero en su día fui consciente de que no eran los golpes ni las caídas las que me hacían fracasar sino mi falta de voluntad para levantarme y seguir adelante, por lo que con cierto respeto pero no miedo continué mi camino con paso firme y decidido.

Tiempo después he de decir orgulloso que mi decisión fue acertada, que no me paré a esperar que la buena suerte me acariciase la nuca sino que salí en su busca y... la encontré, la encontré en forma de un alma cuyo corazón abarca más que toda su persona.


Siempre he mantenido que el movimiento se demuestra andando, son varias las personas que cayeron en la trampa de explicarme como entendían ellos el movimiento pero no lo pusieron jamás en práctica, palabrería barata y sin fundamento, bla, bla, bla... banalidades por doquier como banales eran sus espíritus.

En mi vida siempre ha existido movimiento aunque no me haya dado cuenta, no me haya querido dar cuenta o no me haya sido posible darme cuenta, es el movimiento de los valores que desde crío me inculcó mi familia, es el movimiento que ahora intento transmitir a mis hijos y del que me quiero rodear: movimiento de respeto, sencillez, humildad y educación.

Me siento feliz, atravieso un momento dulce y quiero que dure y perdure, quiero volver a quemar a un judas en Tielmes, a pasear por sus calles y sonreir a recuerdos que no viví, quiero recoger dulces al aire en la moraleja del sur, visitar un castillo acompañado de príncipes y princesas, celebrar reuniones en las que siempre pierden los de blanco, volver a ver y vivir como mucho tiempo después arropan con mi bufanda al dios del mar, ver como se fabrica un tango o como se cuece un swing, volver a practicar deportes de riesgo con dos caballos sietes o acertar en el centro para conseguir rellenar hueco en la estantería.

Quiero disfrutar de mis niños y mi niña, quiero, por cortesía de una buena amiga, dominar el natural, hacer sonar clarines y timbales y tras el cambio de tercio terminar durmiendo junto a mi alma en la misma plaza de toros.

Comenzó el verano... ¡preveo que será estupendo!