Cada vez creo más en eso de que "las cosas llegan cuando dejas de buscarlas". Con esto no me refiero a que deje de luchar por conseguir aquello que quiero. Lo que ocurre es que simplemente a veces me ciego tanto por conseguir un objetivo, que en ocasiones el hecho de verlo tan lejos o tan dificil me agobia, me angustia y no no me deja ver las cosas como realmente son. Con el tiempo se aprende a que hay veces en las que simplemente tengo que dejar que las cosas sigan su curso, luchando en todo lo que sí está en mi mano y sobre todo no dejándome rebasar por ninguna circunstancia. Todo llega cuando tiene que llegar.
domingo, 28 de abril de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

